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Crónicas de Sergio Reyes II |
Con Tatico y Nonito en ‘La Loma’, la fiesta era un carrusel sin fin.
Sergio Reyes II.
Hay hechos en la vida del ser humano que le hacen trascender, le sacan del anonimato y le llevan a brillar y perpetuarse en el recuerdo y el aprecio de sus conciudadanos. Hay acciones y circunstancias, a veces fortuitas, que permiten moldear la personalidad y acompañan al ente social creando estereotipos de corte folklórico y costumbrista, que definen, en nuestro medio, a algunos elementos de la composición social dominicana y conforman la idiosincrasia de sus gentes.
Esos hechos y circunstancias a que nos venimos refiriendo permitieron reunir en un mismo escenario, moldeando y perpetuando en el tiempo y la memoria de la colectividad al versátil acordeonista y virtuoso merenguero típico dominicano Tatico Henríquez (Domingo García Henriquez) junto al hacendado y comerciante Nonito Díaz, ampliamente conocido en los predios de la Línea Noroeste y, de manera especial, en la población de Loma de Cabrera, en donde reside.
Exponente sin igual de nuestros ritmos folklóricos y un maestro de la improvisación, el uno. Emprendedor hombre de negocios ligado a la agropecuaria y los bienes raíces y con un amplio prontuario en el accionar público pueblerino, el otro. Y amantes por igual de las fiestas, las francachelas, las parrandas y los trotes en pos de faldas diseminadas en el amplio territorio que ocupan los ardientes pueblos de La Línea, quiso el destino reunir a estos dos prestantes individuos y perpetuar su recuerdo en las letras de un conocido merengue que fue interpretado hasta la saciedad por Tatico –lo que solo pudo ser interrumpido por el acaecimiento de su lamentable deceso, en 1976 -, y ha sido incluido en el repertorio de otros dignos exponentes de nuestro folklore, extendiéndose con ello el arraigo de la citada pieza en el gusto de la gente.
‘Nonito en La Loma’, lleva por título el pimentoso merengue emanado del genio repentista y creativo de Tatico Henríquez. Además de constituir una joya de nuestros ritmos vernáculos, en exaltación a una sana y férrea amistad entre estos dos personajes populares, ha trascendido que la composición tuvo su origen en una jocosa anécdota que envuelve a ambos amigos, según la cual Tatico había enunciado su interés de elaborar un merengue dedicado a resaltar el profundo aprecio que le profesaba al amigo de Loma de Cabrera y la familia de éste, de quienes recibía efusivas muestras de cariño y hospitalidad en los frecuentes viajes que efectuaba a la región, ya fuese por compromisos artísticos y de trabajo o en actividad personal..
Cuentan que, enterado Nonito de tales aprestos, le mandó a decir al merenguero, por trasmanos, -‘que no le mencionara a su mujer’-, en el texto de la composición.
Se presume que hacía tal pedido a fin de no entrar en ‘conflictos de jurisdicción’. En buen dominicano, para no quemarse con otros quereres y/o líos de faldas, en los que pudiese estar envuelto en esos días, en los campos y poblados por los que continuamente andaba de rumba, siguiendo los agitados pasos de Tatico, quien para la época (años 1965-1976), se había constituido en la sensación del merengue típico y se presentaba continuamente en los pueblos de la Línea Noroeste, Santiago de los Caballeros –en donde había establecido su domicilio-, el resto del país e importantes plazas del extranjero, principalmente Puerto Rico y la ciudad de Nueva York.
Conocedor de la inquietud que embargaba al amigo y dispuesto, al parecer, a jugarle a éste una travesura, Tatico re-elaboró su composición, dando por resultado el texto que sigue:
-‘En Loma ‘e Cabrera/le canté a Nonito/es un buen amigo/ yo lo felicito.
-‘Me dijo Nonito/ Que me quería ver/ que no le cantara/ a la mujer d’el.’
Esta sencilla composición folklórica, integrada apenas por dos estrofas de las que al final se repite la primera, hubo de constituirse en un ícono en los encuentros típicos de monte adentro, en las Patronales de la Virgen de La Altagracia, en Loma de Cabrera –el 21 de Enero- así como en diferentes eventos de las comunidades rurales y pueblerinas de las provincias del Cibao.
Y, como es natural, pieza obligada en las frecuentes fiestas y jolgorios auspiciados por el propio Nonito Díaz, quien, entre otras cosas, era propietario del Palmera Bar, centro de bailes de grata recordación en Loma de Cabrera –hoy desaparecido-, por el que desfilaron las más prestigiosas luminarias del mundo artístico en boga en las décadas de los 70’s y 80’s y en donde las alegres y contagiosas notas del acordeón de Tatico tuvieron noches y días de ardiente expresividad.
Y en este punto, es oportuno puntualizar de manera categórica que, cuando Nonito se metía en jarana, toda la población disfrutaba. A tal extremo que no paraba mientes ni disposición de recursos a la hora de gestionar la contratación de las mejores orquestas del país para ser presentadas en su sala de fiestas, en las patronales, fechas patrias o cualquier otra ocasión, asumiendo, con ello, en cierto sentido, el papel de un mecenas del arte popular en la región.
Tatico partió de este mundo, con gran pesar para el pueblo dominicano, fruto de un aparatoso accidente que le costó la vida, ocurrido en la Avenida Estrella Sadhalá, de Santiago de los Caballeros, el día 23 de Mayo de 1976, mientras conducía su flamante vehículo Ford Granada.
La calidad de sus interpretaciones, su carisma y trato personal han contribuido a perpetuar su imagen en el recuerdo y el cariño de los dominicanos y todos cuantos le conocieron y con el paso de los años su estatura se agiganta y sirve de estimulo y modelo a seguir para los intérpretes del merengue típico, bailarines de agrupaciones folklóricas o del ciudadano común, apegado a la rica herencia musical que caracteriza la identidad cultural dominicana.
A su vez, Don Nonito Díaz arriba a sus 81 años, en el seno de su hogar en ‘Loma’, un poco mas apaciguado, contando con el cariño, mimos y cuidados de Doña Carmen Pérez, su abnegada esposa de toda la vida, de los múltiples hijos que cosechó en su agitada carrera, así como de nietos, sobrinos, familiares y múltiples amistades que le profesan afecto.
Todavía recuerda con devoción al entrañable amigo, ido a destiempo, y junto a él, en el ámbito de su hogar, mas de uno siente inundárseles los ojos al evocar a ese inconmensurable ser humano que con su sola presencia contagiaba a todos de alegría y emoción sin limites y convertía las fiestas típicas en un verdadero carrusel sin fin.
Ciertamente, el merengue típico tuvo en Tatico Henríquez a su más alta y genuina expresión musical. Y en la casa de Nonito, en La Loma, encontró su más hospitalario albergue.
Gloria eterna a la memoria de Tatico!; Larga y provechosa vida para Nonito!!
SHAKIRA Y EL CATA:
Una juntiña Loca!!
Sergio Reyes II
SHAKIRA Y EL CATA:
Una juntiña Loca!!
Sergio Reyes II
-‘Como el agua y el aceite’-, sentenciaron algunos pesimistas. -Distantes como el cielo y el infierno-, presagiaron otros. Tan diferentes como el esplendor y pureza de una rosa, frente a la descarnada y demoledora crudeza del ambiente populachero, con su cultura, sus formas de expresión y sus más irreverentes intérpretes y defensores, pontificaron otros, amparados en posiciones preñadas de prejuicio y discriminación.
Y ya ven, habiendo transcurrido apenas un breve lapso de tiempo tras el lanzamiento mundial del corte promocional “LOCA”, en interpretación de la colombiana Shakira -a partir de la versión original de El Cata-, esta producción ya comienza a escalar los más altos niveles de popularidad, si lo medimos en función del seguimiento, búsqueda y audiencia, fundamentalmente en las redes digitales.
En efecto, para algunos escépticos, pesimistas y aves de mal agüero, poseídos de un mal disimulado sentimiento de envidia, el anuncio de que la cotizada y escultural estrella colombiana del ritmo pop andaba tras los pasos de El Cata, en busca del relanzamiento de una versión remozada y en versión femenina del exitazo “Ella es loca con su tiguere!”, del citado reguetonero dominicano, en principio se constituyó en motivo de burlas y bromas. Más aún, algunos escépticos llegaron a afirmar que aquello no era más que un ‘bulto’ de El Cata, en busca de figureo y proyección artística.
Sin embargo, la sorpresiva visita a Santo Domingo de la sensual y explosiva sudamericana, así como los pasos concretos y declaraciones ofrecidas a los medios, confirmaron que, en realidad, el pegajoso tema en cuestión estaba en la mira de la artista, y con ello, y a mucha honra, uno de los nuestros apuntalaba aún más su ya establecido dominio en el medio musical.
Las negociaciones y acuerdos arribaron a su fin y los aprestos para la adecuación de las letras y la selección de locaciones apropiadas para la filmación del video clip que acompañaría el tema musical, se desarrollaron con celeridad, sin descuidar la calidad acostumbrada en las producciones de Shakira.
Precedida por innúmeros cortes de factura ‘pirata’ colocados en la red digital por algunos afortunados que tuvieron acceso al proceso de filmación del video clip, la producción Loca fue puesta recientemente y en versión oficial al alcance del público.
Para mérito de El Cata y orgullo nuestro, el pegajoso corte musical que recrea su versión original, enriquecido ahora con la efervescencia y sensualidad que la colombiana imprime a sus canciones y bailes y que, por demás, ha sido grabado en inglés y español, podría constituirse en la pieza promocional de mayor impacto del álbum que lleva por nombre “Sale el sol”, pautado para ser colocado en el mercado discográfico el 19 de Octubre del corriente año.
Quizás pequemos de optimistas pero no vamos a negar que el logro del citado compatriota nos llena de orgullo y, en cierto modo, nos insufla el patriotismo porque, dondequiera que un dominicano triunfe, de alguna manera debemos sentirnos representados y llenos de satisfacción.
Pienso, también, que esta versión podría opacar, en gran medida, el corte “Waka Waka”, asumido como tema oficial del recientemente concluído certamen mundial de fútbol Sudáfrica 2010, que también está incluido entre la oferta del álbum en cuestión. Y eso, de entrada, ya es mucho decir!
Las estadísticas de visitas y seguimiento que ha experimentado la versión Loca en Youtube y otros espacios digitales confirman este planteamiento. Y apenas han transcurrido unos días a partir del lanzamiento oficial.
Enhorabuena Cata! ; Adelante con tus locuras y la difusión, sin medias tintas ni maquillajes acomodaticios, de aspectos relevantes e inocultables de la realidad cultural en amplios sectores de la población dominicana.
Septiembre 5, 2010. 2:58 p.m.; NYC
EN BLANCO
Sergio Reyes II.

Quisiera, abrir de par en par el espacioso baúl en que guardo las palabras y tomándolas con sumo cuidado y devoción, seleccionar aquellas que mejor encajen, las que hagan conexión con lo que bulle en mi interior, en este día.
Quisiera, como el hechicero de los cuentos, con un simple tronar de dedos, poner a girar los verbos, adjetivos y sustantivos, para ensayar las mil y una formas posibles de definir aquello que estoy fraguando, y que ni yo mismo se lo que Habrá de ser.
Quisiera, armarme de valor, respirar profundamente, sustraerme del entorno y entregarme por entero a la meticulosa labor de ensartar vocales y consonantes, dando vida a las palabras que, en mayor o menor medida expresen lo que hoy siento.
Quisiera, apropiarme de las tildes, los acentos, los puntos y las comas, ir de la mano con la enigmática diéresis, usar hasta la saciedad los signos de admiración (!!!!) y, valiéndome arteramente del recurso de la duda, ir caminando en zig zag, junto al Señor interrogante (?) o los dubitativos monarcas del suspenso (…)
Quisiera, encomendarme a todos los paradigmas de la literatura universal que han moldeado, poco a poco, lentamente -como la gota en la piedra-, esta sublime ocupación de escritor.
Quisiera, perder por un segundo, este indefinible sentido de vacilación que me impide empuñar, de una vez por todas el papel y estampar en su impoluta y virginal blancura los frenéticos y atropellados trazos que han de conducirme a la conquista, aun sea por un leve instante, del indescriptible placer de la atención del lector.
Quisiera, en fin,… pero hoy no puedo!!
La musa de mi vida y de mis sueños, la Señora Inspiración, ha salido de paseo, ha volado lejos, adonde no la puedo alcanzar. Y me ha dejado este inmenso vacío y una impotencia brutal para expresar cosas, transmitir emociones y seducir a desprevenidos lectores.
Es por ello que, a riesgo de sufrir justificados reproches y encarnizados reclamos y reprimendas, he procedido a dejar, cada cosa en su lugar, los signos y los ardides, las palabras y los temas, las letras y los suspiros, las metáforas y sus verdades sutiles ocultas. He devuelto el baúl a su oscuro y solitario rincón y le he dejado, herméticamente cerrado, rumiando a su vez, su desventura, por causa de mi vacilación
Y me he quedado callado, triste e irremisiblemente solo, en el más lúgubre silencio, frente a esta hoja de papel, que, por hoy, seguirá siendo virgen, impoluta, inmaculada,… De blanco!!
Mañana, tal vez!
Quizás!!
Agosto/31/2010; 11:58 p.m. NYC.
RÍO LIMPIO:
Un Shangri-La en la frontera.
Sergio Reyes II.
No hay que buscarlo en regiones distantes e inaccesibles, escondido entre las cimas nevadas del Himalaya y cubierto por cortinas de nubes a prueba de ambiciosos y depredadores. Ciertamente, al igual que aquel, éste Paraíso Perdido posee paisajes maravillosos en donde el tiempo se detiene y el entorno nos deja extasiados con el embrujo de la paz y la frescura imperante.
En honor a la verdad, en este lugar no hay presencia visible de la fabulosa e increíble infraestructura y las acomodaciones que encontraron a su llegada los viajeros que protagonizan la novela Horizontes Perdidos, del británico James Hilton; mismas que les hicieron abominar del mundo exterior y desear quedarse allí por el resto de sus días.
En efecto, no las hay -todavía-, y quizás, ni siquiera sean necesarias para garantizar una estancia feliz y placentera.
Y, si ponemos a un lado las dificultades de la llegada, el tortuoso trayecto, las pésimas condiciones del puente sobre el rio Neyta y los peligrosos deslizamientos de cierto tramo (a la altura del kilómetro 14) del camino que empalma a esta población con la carretera Loma de Cabrera-Restauración (que podrían resolverse con acciones más enérgicas y responsables de parte de los incumbentes de las correspondientes instancias estatales y municipales), estamos entonces en la mejor disposición de exponerles las virtudes y maravillas de un lugar que es mítico y tangible a la vez, con más condiciones de Paraíso que de Utopía y que, al igual que Shangri-la, tiene todas las cualidades requeridas por aquel que anda en busca de la espiritualidad y el reposo en un ambiente de paz, compartiendo con gente hacendosa, creativa y hospitalaria.
Nos referimos a la zona -y a las gentes- del Distrito Municipal de Rio Limpio, ubicado geográficamente en la provincia Elías Piña y colindando con su vecina Dajabón, en la parte más occidental de la Cordillera Central; un verdadero Shangri-la en la frontera dominico-haitiana!
Encerrado entre montañas que superan los 800 metros de altitud y contando con la imponente presencia del pico Nalga de Maco que casi alcanza los 2,000 msnm, el valle intramontano de Rio Limpio acoge a una dinámica población de más de 4,000 personas cuya versatilidad y don de gentes le convierten en un lugar digno de ser visitado por todo aquel que gusta del contacto con la naturaleza, el aire incontaminado de las montañas y la vida desprovista de los lujos, excesos y angustias que se derivan del consumismo y la vanidad.
Este acogedor territorio se encuentra ubicado en la porción noreste de la provincia Elías Piña, cuenta con 312.72 klms 2 y para los fines administrativos y municipales se encuentra adscrito al municipio de Pedro Santana. Sin embargo, la falta de vías interiores que le conecten con las principales poblaciones de la provincia ha motivado que sus principales relaciones comerciales, económicas y de servicios se lleven a cabo en Restauración y Loma de Cabrera, (en Dajabón) ciudades que se encuentran ubicadas a menor distancia.
Desde su creación, en tiempos de la tiranía trujillista, la colonia de Río Limpio ha volcado sus esfuerzos en el sostenimiento de diferentes rubros agrícolas, tales como arroz, café, hortalizas, siembras menores y cosechas de frutos diversos. De igual forma, se fomenta la ganadería y otras crianzas, motivado en la factibilidad que presenta el terreno para la proliferación de pastos.
En los últimos años se han concentrado los esfuerzos en la reproducción y comercialización de café orgánico para exportación y se realizan ensayos con algunos frutales de fácil propagación y adaptación al terreno y al clima, que, por la benigna influencia de las montañas, se mantiene fresco la mayor parte del año llegando en ocasiones a experimentar niveles por debajo de cero, en pleno invierno.
Con estas condiciones y tomando en cuenta las inigualables condiciones naturales con que cuenta la zona, que, como hemos señalado, se encuentra en plena área de influencia del Parque Nacional Nalga de Maco, se ha visualizado la factibilidad de proyectar a toda la región y su enclave poblacional como un destino eco turístico en donde se fomente el contacto con la naturaleza, el turismo de montaña, el senderismo y otros actividades deportivas y de esparcimiento, así como la reproducción de especies vegetales de comprobada efectividad para usos medicinales.
todo ello en adición al contacto con comunidades rurales hospitalarias, trabajadoras y dotadas de un profundo sentido ético y moral, con apego a la formación familiar y alejadas de los vicios y la corrupción que prima en las grandes urbes, fruto de la degradación y los malos ejemplos derivados de quienes detentan el poder político, económico y social.
Hoy por hoy, en Río Limpio podemos encontrar paradisíacos y acogedores lugares, tales como el Salto del Artibonito, balnearios de frías aguas en este rio y en El Vallecito, clima fresco de montaña y la presencia majestuosa del pico Nalga de Maco, con paisajes escénicos espectaculares desde cualquier ángulo en que se le enfoque; además, en esta región se encuentra el único bosque enano certificado en toda la isla y cavernas como la Cueva la Cidra con pictografías y vestigios de la presencia de poblaciones indígenas de las que habitaban la isla al momento de la llegada del conquistador español, en 1492.
Existe una vistosa artesanía con identidad local, encaminada por lugareños y en las manos del virtuoso artista de estas tierras, Rivera Mora Guzmán, la madera adquiere dimensiones de exquisitez y belleza que merecen ser conocidas en todo el mundo.
Diversas entidades, tanto públicas como privadas, están enfocando sus esfuerzos en la dirección señalada; organismos internacionales de fomento y apoyo al trabajo social y comunitario ofrecen financiamiento para la reforestación, preservación ecológica y medioambiental, para el desarrollo de pequeños proyectos de infraestructura y de fomento del turismo rural y se han creado organismos que agrupan a dichas entidades y personas, junto a los representantes locales, en pro de la orquestación y canalización conjunta de dichas iniciativas, hacia un fin común.
Enhorabuena por Río Limpio y el noble trabajo de sus organizaciones de trabajo comunitario.
Adelante con nuestro Shangri-la de la frontera!!
Agosto 7, 2010; 9:28 p.m. NYC.
EN LAS INTRINCADAS ALTURAS DE “LA GARRAPATA”,
UNA VIRGEN PROTEGE A LOS VIAJEROS.
Sergio Reyes II.

Serpenteantes caminos que se adentran de más en más en los inmensos confines de la sierra comunican a Loma de Cabrera con el municipio de Restauración, ubicado en la región más al sur de la provincia Dajabón. Un profundo sentimiento aventurero nos hace enrumbarnos en esta travesía, enceguecidos por el anhelo de disfrutar del verdor de la naturaleza, los enhiestos y espigados pinares que, entre especies endémicas e importadas, se disputan el dominio de la cúspide de las serranías, así como observar los múltiples ríos que se descuelgan impetuosos desde lo profundo de los bosques y cerros; y, por encima de todo, la majestuosidad de las empinadas montañas de la Cordillera Central que, con su cimbreante neblina y mansa quietud dominan el horizonte doquiera que se dirija la vista.
Tan pronto se deja atrás el poblado de La Ceiba, lo que hasta ese punto habíase caracterizado por ser un ascendente trayecto de suaves pendientes, empieza a cambiar abruptamente, de tal suerte que, de repente, estamos atrapados en un sinuoso terreno en el que, de un lado, tenemos desnudas y rocosas pendientes de corte longitudinal, y, del otro, profundas gargantas por las que se pierden nuestras voces y se agota la vista, en vanos intentos por observar como discurre la vida, allá en el fondo.
Senderos que en una época fueron abiertos a pico y que poco a poco la tecnología de la construcción ha convertido en espacios de los que, en cierto modo, puede ufanarse la ingeniería hoy día, conservan, sin embargo, mucho de la aureola de temor y cautela que acompañó en el pasado a quienes debían transitar por estos empinados senderos.
Hombres de negocio, lugareños, funcionarios y empleados de entidades estatales debían, a fuer de necesidad, adentrarse en estos dominios en los que a la vuelta de cada abrupta curva del camino podían verse enfrentados, cara a cara, con los caprichosos designios del destino.
De tal suerte, en muchas ocasiones, la feliz conclusión de la odisea, con el arribo al lugar de destino, estaba depositada en la pericia del conductor que con mano firme empuñaba el timón y se jugaba al albur del freno o del acelerador las vidas de quienes habían depositado la confianza en su aplomo, sobriedad, dominio de las emociones y conocimiento del camino.
En otros casos, con igual o mayor cautela, humildes campesinos dirigiendo recuas o cuadrillas de vigorosas mulas, caballos u otros animales de carga, habían de asumir la conducción de transeúntes y mercancías por caminos interiores y senderos cenagosos, resbaladizos e inaccesibles a los vehículos de motor.
La presencia omnipotente de entidades divinas –de aquellas en las que el ser humano descarga sus cuitas, súplicas y temores cuando ve su vida en alto riesgo-, se siente con más profundidad cuando se transita por estos magnificentes senderos. Son estas las ocasiones más a tono para evaluar qué somos, hacia dónde vamos y la razón de ser de nuestras, a veces, vanas existencias.
Mientras medito envuelto en estas reflexiones sobre la fatuidad de la vida, el vehículo renquea en un irregular trayecto caracterizado por una ascendente y prolongada cuesta. De repente, termina el ascenso y, a lo lejos, se divisan los empinados picachos de infinidad de cerros recubiertos de un verdor intenso y porciones de tierra y roca de rojizo color. Alguien aconseja efectuar una "parada técnica” para estirar las piernas, observar el panorama y respirar aire puro de las montañas.
Pero, hay algo más!
Poco a poco, los pasos nos llevan a un mirador a la vera de la carretera desde el cual se divisa, en la profundidad, la garganta del precipicio y la serpenteante y platinada vía ascendente que nos condujo hasta este lugar. Sentimientos encontrados de asombro y temor nos envuelven al entrar en plena conciencia de la magnificencia del profuso entorno vegetal y lo riesgoso de la travesía que nos permitió arribar hasta el firme del cerro. Pero, por sobre todo, un inexplicable sentimiento de paz interior nos alberga.
Una sencilla y poco ornamentada estructura de concreto erigida casi al borde del abismo –cual si fuese un leve tránsito entre la vida y la muerte- enseñorea sus fueros no solamente sobre los amplios dominios territoriales que a sus pies se postran sino también, al parecer en una versión más sublime, sobre los sentimientos interiores que se aposentan en las almas de los allí presentes. Dando un rodeo hasta quedar colocado en la parte frontal de la estructura, me doy cuenta de que la construcción se corresponde con una pequeña capilla que alberga en su seno una vistosa imagen multicolor de la Virgen de la Altagracia, entidad cristiana muy venerada por la feligresía católica en toda la isla y, de manera especial, en estos confines de la Patria, cuyos habitantes la han designado como su Patrona Espiritual.
El halo de luz que emana de su coronada cabeza, la mansedumbre con que mira a su predestinado hijo y, por antonomasia, a todos sus hijos terrenales, y la unción y fervor desplegados en sus ruegos y oraciones en pro de la paz del mundo –simbolizados en sus implorantes manos- se corresponde con el sentimiento de respeto y veneración que domina a los allí presentes, alguno de los cuales, postrado de rodillas frente a la Patrona, interioriza una extensa y profunda oración en la que, de seguro, estará depositando en ella la intercesión ante las cuitas y penurias del día a día.
Luego de hacer lo propio y disponer un breve instante para reflexionar sobre la urgente necesidad de empezar a arreglar mis complicados –y abultados- expedientes pendientes con el Creador, me he unido al resto de los compañeros de ruta, quienes, extasiados, disfrutan de un glamoroso y enceguecedor crepúsculo con que el huidizo astro rey se despide en lontananza para perderse, un poco al oeste, en las tierras de Toussaint Louvertoure y Henri I.
El impaciente ir y venir del conductor así como sus reconvenciones por lo avanzado de la hora y lo peligroso del neblinoso trayecto que aún nos falta por recorrer nos hace apurar el paso y dejar, algunos aspectos de la agenda, pendientes para el viaje de regreso.
Insuflado el espíritu de nuevas y auspiciosas expectativas retomamos la ruta repletos de alegría y paz interior. Para lo que nos queda de la ruta, así como para el resto de nuestras vidas, llevaremos en nuestros pensamientos el recuerdo de aquella venerada imagen que con sus ruegos y súplicas dirige por sendero claro y seguro a los caminantes.
Volteando el rostro, damos un último vistazo a la Virgen del santuario del Cerro de La Garrapata. Una de sus suaves y tersas manos parece desasirse, brevemente, de la otra, para esbozar una fugaz bendición a la par que señal de despedida. Más adelante, tras una curva del camino, nos engulle la densa floresta.
Vamos en paz!! Vade in pace.
sergioreyII@hotmail.com.
Mi amiga, La Parca!!
Sergio Reyes II.

MUJERES DEL NOROESTE.
Sergio Reyes II.
(A Vitalina Jiménez de Reyes, mi abuela. QEPD).

La Historia, esa voluble y, a veces, olvidadiza musa, que cuenta los hechos y las hazañas de las personas y los pueblos, no se ha ocupado mucho de hurgar y reseñar sus nombres. La innata propensión al enfoque con inclinación machista ha sumido en las redes del olvido los valiosos aportes de generaciones enteras de valiosísimas mujeres, luchadoras y esforzadas como el que más, en los afanes de la creación y sostenimiento de la República.
Aunque no se divulguen sus nombres sabemos que estuvieron allí, desde antes de la llegada de las huestes colonizadoras de la Aventura del Descubrimiento. De su vientre fecundo y en un cruce de razas y culturas surgieron los contingentes que hubieron de multiplicarse y extenderse por todos los confines de la Hispaniola, para empezar a definir las cualidades, condiciones y características de quienes, con el correr del tiempo, habrían de ser conocidos como Dominicanos.
Jugaron roles descollantes en las guerras de Independencia y la Restauración. Sostuvieron el hogar y la guarda de los hijos, al tiempo que confeccionaban pertrechos y trasegaban agua, sal y alimentos para el sostenimiento de sus hombres, envueltos en jornadas revolucionarias y escarceos de guerrillas, en los innúmeros cerros y llanuras del noroeste de la isla, tras el ajusticiamiento del dictador Ulises Heureaux –Lilís- en 1899.
Y la frontera parió y desarrolló, a fuerza de coraje, bravura y heroísmo, a generaciones enteras de abnegadas y combativas Mujeres, cuyos recuerdos son atesorados en la memoria viva de los habitantes de cada campo, poblado o ciudad, ubicados hacia el Oeste, más allá de Santiago, en el calcinante y legendario reducto conocido como Línea Noroeste y la frontera domínico-haitiana.
Sus nombres, ya lo he dicho, forman parte de la memoria y la gratitud de nuestros pueblos. Pero su legado vive y se reproduce cada día en la conducta, el coraje, la combatividad y las elevadas condiciones de cada niña o mujer noroestana.
Lo vemos en el tesón y rectitud de nuestras abuelas y madres. Está latente en nuestras hermanas y vecinas; y aspiramos que sea parte de la conducta y formación de aquellas que han de acompañar y alegrar nuestras existencias. Está patentizado en cada abnegada mujer que lucha a brazo partido por levantar a su familia y en el esfuerzo desplegado por las escolares, estudiantes de nivel superior y profesionales de diferentes disciplinas que con sus conocimientos y sus capacidades puestas a prueba, contribuyen cada día con el desarrollo de su región y el engrandecimiento de la Patria.
Venden la ropa usada y artículos del hogar en los días de ‘Feria’. Trabajan de sol a sol en ‘casas de familia’, en la pulpería, en el conuco o ‘echando días’ en plantaciones agrícolas -a veces solas, como cabezas de familia, a veces junto a su hombre, de igual a igual-, y abonan el surco redentor con el sudor de sus frentes; Se las ve, afanosas, por los caminos y campos, con el fruto de sus vientres enjorquetados en las caderas, un paquete de leña o un descomunal jigüero de acarrear agua, haciendo cabriolas en la cabeza, un túbano en la boca para disipar los avatares de la diaria rutina y la estampa de la dignidad y el decoro marcados en el rostro, haciendo mutis a la adversidad.
Encaminan y sostienen importantes proyectos agroindustriales, de vistosas artesanías con sabor local, de confección de dulces y conservas y de elaboración del rico Cazabe, herencia de nuestra ancestral cultura taína. Con abnegación, eficiencia y un toque de sabrosura elaboran los guanimos que a todos encanta o los ricos y variados manjares ofertados en las fritangas o expendio de comestibles.
La dulzura y calidez de su canto, el contagioso y absorbente manejo de sus instrumentos musicales o la chispeante e irreverente presencia en las ondas radiales, las pantallas del cine o la televisión así como en los grandes escenarios del país o del extranjero, les posicionan en lugares cimeros dentro del mundo del arte, la farándula y el folklore.
Y cuando de atributos físicos se habla, la belleza y la calidad van de la mano en las personas de exquisitas lumbreras del negocio del modelaje, quienes hoy por hoy se enseñorean de las grandes pasarelas del mundo y las portadas de prestigiosas revistas del género. Iguales condiciones de hermosura y candor adornan a las damiselas que son seleccionadas cada año para representar a sus respectivas provincias y comunidades en reinados y fiestas patronales, y de manera especial en concursos de belleza nacionales e internacionales y otros eventos especializados en resaltar y premiar las cualidades físicas, personales e intelectuales de la mujer.
Ocupan lugares cimeros en diferentes ramas de la Administración pública y municipal, en los hospitales, entidades bancarias, empresariales, cooperativistas o en negocios privados, gracias al empeño desplegado en pro de la superación y logros personales y en la capacitación y desarrollo profesional.
Prestigian, con la profundidad de sus escritos, los diferentes géneros y modalidades de la literatura, la didáctica, la investigación, el periodismo científico y de opinión y se hacen sentir de manera relevante en las artes plásticas, el folklore y otros vericuetos por donde se expande la rica cultura de nuestros pueblos.
En generaciones enteras de abnegadas, amorosas y esforzadas maestras ha descansado por años la ardua tarea de moldear las mentes y el comportamiento de niños y jóvenes, para convertirles en dignos exponentes y depositarios del futuro de la Patria y la región. Con su ejemplo y sus sabias enseñanzas han sembrado la campiña noroestana y los frutos fecundos de esos años de esfuerzos y mano dura (y el oportuno jalón de orejas, cuando se ha hecho necesario) hoy se ven por doquier.
Y cuando deciden terciar en las intríngulis y escarceos del complejo y competitivo mundo de la política partidaria, irrumpen con bravura de leyenda y la fuerza de un volcán, reclaman –y ocupan- el justo espacio que se han ganado a pulso, por su esfuerzo y capacidad y demuestran su valía integradas de lleno al trabajo en beneficio de las comunidades que representan.
Esa mujer de la que hablo no es un ser abstracto e idealizado. Su imponente presencia está latente en cada una de las provincias de la línea noroeste y la frontera. Constituyen el alma y la razón de ser de nuestras familias y forman parte fundamental del crecimiento y desarrollo de los pueblos y comunidades humildes de la región.
El homenaje y el justo reconocimiento al amor y abnegación de esas mujeres no deben estar cimentados en la espera de una fecha y un día por demás mediatizado y condicionado por el consumismo y las odiosas normas del mercantilismo. Debe ser la tarea diaria del amor, la comprensión, la solidaridad y el cariño de todos y cada uno de los que nos beneficiamos de su compañía en la condición de hijos, nietos, padres, esposos, hermanos, primos, sobrinos, ahijados, compañeros o amigos.
A esas mujeres de la Línea que, parafraseando un hermoso escrito de la excelsa poeta y educadora dajabonera, Norma Holguín Veras, siempre han estado “ … al lado del fogón, el burén o el horno de piedra, … (y) a la vanguardia para levantar la familia que guarda la frontera”, a esas mujeres de todos nuestros pueblos de la línea noroeste y el resto del país, les expreso en estas cuartillas mi aprecio y veneración, no tan solo en el simbólico Día de las Madres, recientemente festejado, sino en cada segundo, minuto y hora de los 365 días de cada año, de toda mi vida.
Felicidades!!
Junio 5, 2010. 2:38 a.m.; NYC
RITA INDIANA:
UNA IRREVERENTE ARTISTA POPULAR CON DESCOLLANTES NIVELES MUSICALES.
Sergio Reyes II.

El año 2009 se constituyó en la plataforma de lanzamiento al ruedo musical de un proyecto artístico que combina en sí mismo un profundo componente popular, en el que se unifican las raíces culturales del pueblo dominicano y los valiosos aportes de los pioneros de diferentes géneros y variantes musicales, expuesto, todo ello, en un novedoso estilo en el que confluyen profundos planteamientos sociológicos y existenciales, plasmados en una fraseología que podría parecer irreverente pero que no es más que el auténtico sentir de un pueblo que se expresa a gritos, sin tapujos ni mojigaterías.
Rita Indiana es la suma de la cultura dominicana del presente con auténticas raíces de nuestro pasado histórico; y armada de todo ese andamiaje se ha lanzado al ruedo sin la más leve pizca de rubor y sin ‘coger corte’ de nadie!; Ha cosechado los frutos y las experiencias de una valiosa generación de artistas del género popular dominicano, desde Guandulito hasta el inmenso Juan Luis Guerra. Abrevó en los electrificantes y voluptuosos merengues de Johnny Ventura y Wilfrido Vargas, pasando por el Mayimbe Villalona, la Kentomanía y demás descollantes expositores de los 80’s y décadas siguientes, con un dejo de la picardía y arrolladora presencia de la Vieja Fefa, hasta arribar a la impactante y controversial etapa del ‘merengue de calle’ y el ‘Mambo violento’ de la actualidad, de cuyos más prominentes expositores se declara furibunda seguidora.
Y de paso, le mete mano, con soltura y sin mucho apuro, al contagioso ritmo de Los Pepes!!
Todo ello, claro está, dejando entrever en los géneros musicales que ejecuta, los tópicos enfocados y la estructuración lírica con que hilvana sus temas, el profundo orgullo que siente por las raíces folklóricas de nuestro pueblo, sus ancestrales creencias mágico-religiosas y con una exposición valiente y sin mediatintas de la visión que posee sobre la problemática social por la que atraviesa el país y el mundo.
La basamenta cultural que impulsa a la larguirucha Indiana en sus afanes musicales dista mucho de la improvisación: su historial registra una sólida y rigurosa formación académica, con publicaciones y textos inéditos de exquisito nivel literario; Incursionó en el mundo de la moda –y el modelaje-, así como en la producción de anuncios y audiovisuales, dirigidos a los medios de comunicación de masas; y su paso por diversos escenarios y su convivencia con personas y culturas en diferentes ámbitos y países en los que hubo de residir coyunturalmente le permitieron ensanchar los horizontes y el entendimiento en forma más liberal y humanista que lo que permiten los limitados alcances de la insularidad.
De tal suerte, la Rita Indiana ha llegado de vuelta al lar nativo cargada de proyectos, metas e iniciativas innovadoras y una profunda convicción de lo que persigue en el complejo mundo de la música. Sin robar espacios a nadie, sin transigir con sus ideas, su forma de ser y de conducirse.
Exponiendo con valentía y autosuficiencia su arte, sin falsas poses, sin hacer concesiones y sin andar buscando ‘padrinos’ ni mucho menos caerle graciosa a nadie, esta versátil y corajuda artista se ha aposentado del escenario musical dominicano, ha lanzado el ancla y ha comenzado a labrarse su propio camino.
Sus canciones van de boca en boca en el pueblo, así como los video clips que respaldan la difusión de la mayoría de éstas; Y la valiente y vigorosa juventud dominicana, desprovista de complejos y actitudes discriminatorias, ha pasado a cerrar filas dentro de su cada vez más numeroso ejército de seguidores, entre los que se cuentan integrantes de todas las edades.
Los escenarios de mayor prestigio en la capital dominicana y en diversos puntos del país se han prestigiado con sus novedosas y coloridas presentaciones y, entre ellos, el que ha dado en llamarse el Palacio o la Catedral del Rock -en Dominicana- ya se ha anotado el mérito de sobrellenar sus salones a toda capacidad, en cada una de las delirantes presentaciones que allí ha tenido la Rita.
Apenas ha transcurrido un año desde el arribo de vuelta a nuestro país de esta espigada y excéntrica muchachita con la mochila cargada de proyectos e ilusiones y ya comienza a cosechar excelentes resultados. También a ella le llegó La Hora de Volvé, en esqueibol o Con la yola al revés, porque, a pesar de lo que digan o crean algunos pesimistas, ella también añoraba lo bueno (que) tá este país!!
Por estas cosas y otras que te expresaré después, Rita Indiana, aunque tardíamente, yo te doy la bienvenida a ésta, tu Patria, que también es la mía!!
Abril 25, 2010; 7:11 p.m. NYC
ÁNGEL MIOLAN: El legado de un Patriarca sin máculas.
Sergio Reyes II.

Como la benigna sombra de los añejos robles y los enhiestos pinares de las serranías de la isla, asimismo se difuminó su apacible, pero enérgica presencia, por cada rincón de la Patria, esgrimiendo el estandarte de la democracia y las incontenibles ansias de redención que sacudieron a la República Dominicana, en 1961, tras la caída de la tiranía trujillista. Brillante pelo negro, amplia frente y una locuaz y dinámica presencia caracterizaban a aquel risueño, pero contundente adalid que, sorteando los peligros, amenazas veladas y asechanzas, arribó de manera temeraria a suelo patrio, encabezando la avanzada democrática con que los representantes de la dignidad nacional, en el exilio, regresaban al lar nativo para unir su suerte y sus desvelos al futuro de la nación.
Terminaban con ello casi tres décadas de exilio, de vida nómada y triste, de país en país, oteando en lontananza los fulgores de una Nación que se hundía de más en más en el llanto y el dolor infligídoles por una tiranía sin ejemplos.
Y llegaba este hombre, junto a otros valiosos adalides, compromisarios de la reinstauración de la democracia en suelo patrio, cargados de ilusiones y con mil estrellas en la frente.
La Historia señala, desde entonces, al mes de Julio como el símbolo del inicio frontal de las luchas en procura de la recuperación de las libertades, la democracia y las esperanzas del pueblo dominicano por levantarse de la abyección y marchar de frente al futuro, en la dura batalla por las conquistas populares conculcadas y el alcance de una vida más digna y segura.
1961 fue el año y Ángel Miolan el paladín –junto a los otros valientes comisionados- del inicio de esas luchas en las que el pueblo pudo gritar a todo pulmón sus ansias de libertad.
El primer gobierno libérrimo en más de tres décadas –aunque efímero-, la promulgación de una progresista y visionaria Constitución y la instauración de un estilo de gobierno honesto y en guerra permanente contra la corrupción y el peculado, fueron parte de los frutos del trabajo tesonero de aquellos valientes y aguerridos comisionados que, bajo la dirección de Ángel Miolán, recorrieron toda la geografía nacional, organizando la participación de la entidad partidaria en el cercano proceso electoral y portando la antorcha de la redención y la libertad, simbolizadas, además, en la figura pujante de un buey: el buey que más jala!!
En Ángel Miolán la democracia tuvo siempre uno de sus más fieles portaestandartes. Fue trabajador incansable y propulsor de fórmulas de progreso que, en su momento, fueron calificadas como utópicas y visionarias, pero que, gracias a su tesón, entrega y perseverancia, habría de demostrar con el tiempo que eran plausibles de implementación y aplicables en suelo patrio.
Fue colaborador en proyectos e iniciativas estatales, cuya capacidad de mira le permitió, tempranamente, vislumbrar hacia dónde apuntaba el futuro desarrollo futuro del país. De esos afanes, rechiflas y tragos amargos, con el ‘rancho ardiendo’ en el redil partidario, tenemos el legado de la pujante ‘Industria sin chimeneas’ del Turismo Nacional. Y surgieron también las oleadas de turistas y visitantes que, algunos, en la ocasión, pusieron en dudas que llegarían. Y aún siguen llegando!!
Ente de moderación y equilibrio ante conatos divisionistas y distanciamientos. Conciliador sempiterno, en aras de obtener los mejores intereses para sus colegas partidarios y pueblo en general.
Era, además, Ángel Miolán, el último legado que nos quedaba de lo que debe ser el manejo pulcro e inmaculado de la Cosa Pública, por lo que ha sido llamado por alguien, con suma justeza, el ultimo ícono de la política seria y honesta en la República Dominicana. Sus años de exilio y de agitada vida política, su paso por diferentes áreas de la administración pública y el servicio exterior, sus preclaras dotes como escritor, conferencista, periodista y, más que nada, su innata condición de Maestro, hacían de Ángel Miolan un ser humano especial, un quijote de la política dominicana y un ejemplo de rectitud que merece ser emulado por las generaciones emergentes.
Y junto a todas esas virtudes, fue el humilde Maestro que siempre estuvo presto, con la ecuanimidad que le era inherente, a dar el consejo oportuno, desapasionado y ecuánime, a conmilitones o conciudadanos, cuando se hizo necesario escuchar el consejo de los años.
Se nos va, también, el asesor, que, cual apacible abuelo, con la frente y las sienes inundadas con las nieves del tiempo, disponía siempre una parte de su apretada agenda para acompañar, aconsejar o viabilizar el encauzamiento de iniciativas en el orden administrativo y cultural, en pro del desarrollo de la Línea Noroeste, la frontera dominicana y su nunca olvidada provincia de Dajabón.
Descansa en paz, Ángel Miolán; Prohombre de las conquistas democráticas de la República Dominicana. Patriarca, Maestro, Amigo, … compueblano!!
Paz a tus restos!!
… ni con el pétalo de una Rosa!!
Sergio Reyes II.

Todo el mundo lo vio en la pantalla chica. Ellos mismos lo difundieron, en una edición artificiosa que pretendía manipular a la opinión pública a su favor. Al segundo, traspasó los linderos de la aldea virtual, escaló a las alturas, navegó en el amplio océano de las redes satelitales y dio la vuelta al planeta en una frenética danza en la que confluye el morbo, la animadversión hacia uno u otro de los protagonistas del bochornoso espectáculo y los sentimientos de intolerancia y predisposición de cierta gente que, en pleno siglo XXI aún observa posiciones aberrantes ante un tema de palpitante actualidad como lo es el de los asuntos de género y preferencia sexual.
Todo ello, sazonado por un repetitivo y ambivalente patrioterismo que lleva a muchos a caer en el lamentable error de la xenofobia sin profundizar en el quid del asunto.
Y por encima de todo, la desgarrante imagen, que debe haber dejado a muchos sacudidos por el espanto y la vergüenza ajena, al observar en plena pantalla chica la forma en que la condición humana es zarandeada, humillada y vituperada en la manera más aberrante: a golpes, bofetadas, arañazos, empujones e improperios impublicables.
Hasta con jaladera y desprendimiento de moños, de ñapa!!
Hechos como el que nos ocupa se veían venir desde hace mucho tiempo: Tanto da la gota en la piedra hasta que le hace un hoyo, dicen los viejos de antaño. Hay gotas que rebosan vasos, dicen otros. Y, en efecto, éstas gotas cargadas de acíbar y atizadas por la mordacidad, el deseo de acaparar audiencia y ciertas dosis de envidia y frustración acabaron por vencer la resistencia de alguien que decidió poner un punto final al rosario de maledicencia y chismes de comadres que desde mucho tiempo atrás le habían estado afectando.
Y se armó la pelotera y Venya Carolina acabó rodando por el suelo! Y con ella rodaron también los derechos y merecimientos de la mujer, ese ser sublime que -como alguien una vez dijo-, no debe ser tocada –ni golpeada- ni con el pétalo de una rosa.
Razones van y vienen, excusas vienen y van, que avalen, justifiquen o sirvan de atenuantes a la irrupción de la impulsiva morena de la televisión dominicana, en el lugar en que se llevaba a cabo la producción del programa “Los Dueños del Circo”: Que si no debió incursionar en dicho escenario en la forma y en las condiciones en que lo hizo y usando las palabras que usó; Que si debieron sacarla de allí, apelando a procedimientos armónicos y de entendimiento; Que si ella agredió primero; Que si estaba afectada por la ingestión de sustancias que alteraban su conducta en esos momentos, … y una retahíla mayor de réplicas y contrarréplicas, que constituyen la de nunca acabar.
Sean cuales fueren los argumentos esgrimidos por cada una de las partes envueltas y dependiendo de la óptica con que se avizore el caso, lo más penoso e irritante del feo incidente ha sido la manera grosera, desfachatada y zahiriente con que los propios conductores del citado espacio televisivo presentaron SU versión del hecho, en una edición elaborada a la carrera y, como es natural, con los cortes , ajustes, enfoques convencionales desde diferentes ángulos y el uso acomodaticio de las partes que más les interesaban en los diálogos que se suscitaron en la acalorada discusión.
De tal suerte, a pesar de los golpes, maltratos y vejaciones recibidas por Venya Carolina, los tales cirqueros pretenden aparecer como mansas ovejas que simplemente se limitaron a defenderse de una agresión.
… Pero, cayeron en el error de dejar abierto el micrófono y la voz de una gallareta que les sirve de contraparte en el citado espacio recorrió el mundo en segundos, vanagloriándose de los golpes, arañazos, Jaladera y desprendimiento de moños que había ejecutado, de manera aviesa, en detrimento de la conductora de marras.
Y en este punto, y sin necesariamente estar a favor o en contra de Venya Carolina y su inmadura incursión en la cueva de los lobos, mucha gente en todo el mundo comenzó a preguntarse en lo más recóndito de su ser: Cuándo se le pondrá freno –o mejor, bozal- a este cuarteto de víboras que desde hace tanto tiempo, a través de la televisión dominicana y contando con la sospechosa benevolencia de los dueños de ciertos medios, vienen haciendo lo que les da la gana en contra de honras y reputaciones de todo aquel con quien se les antoje, basados, sabrá Dios, en cuales ocultos motivos?
A consecuencia de este feo incidente que enloda al mundo del entretenimiento, ya fue emitida una resolución de parte de la entidad que regula el uso de las ondas radiales y televisivas y el mundo del espectáculo, mediante la cual se suspende la emisión del programa Los Dueños del Circo por un periodo determinado de tiempo, así como a sus productores. La escultural morena, con mayor mesura y comedimiento que los exhibidos en los momentos del escándalo, ha interpuesto una acción legal contra sus agresores y ha pedido apoyo a comunicadores, medios de prensa y programas de farándula y variedades, frente al proceso de debates que ha de producirse a continuación.
Todo indica que el asunto va para largo. Las partes envueltas defenderán sus posiciones en estrado y, esperemos que, a pesar de los magullones e improperios recibidos por Venya, de todo este sainete salga a relucir alguna medida que reivindique el respeto a la condición humana, la debida veneración a la mujer y un manejo decente y adecuado de los medios de comunicación.
De no hacerlo así, la sociedad dominicana debe estar preparada porque, en lo adelante, otros afectados podrían apelar a vías de hecho para dirimir sus diferencias con los vituperantes cirqueros o cualquier otro émulo en el amañado y corrosivo uso de los medios de masas para dañar reputaciones y cobrar notoriedad.
Y quizás -en ese caso hipotético a que me refiero-, no será con una voluptuosa y colérica, pero desvalida mujer, como Venya, con quien éstos habrían de vérselas, sino con alguien que, de una vez por todas, les ponga en su puesto.
Hagamos votos por la superación de estos males y mientras, aunque me 'caliente’ con mi entorno, extiendo mis votos de simpatía a Venya Carolina y con ella, a todas las mujeres que dan un paso al frente, en defensa de su honra y su integridad.
He dicho!!!
Cuánto duele estar lejos en Semana Santa!!
Sergio Reyes II.

Me sentaré, dócilmente, a la mesa solitaria. Llevaré con desgano a la boca los alimentos que con tanto amor preparó mi hermana para mí. Apuraré ávidamente los tragos de Frontera (Chileno, pero me encanta el nombre!). Frank Reyes martillea desde hace rato mis oídos con “Te Pienso” y “Sigo Vivo” y la absurda soledad de este cuarto termina por derrumbar mi resistencia cuando, con Rita Indiana, canto a gritos “La Hora de Volvé”.
Y en este Sábado Santo, vuelo, nueva vez, como lo hago siempre que estoy solo –yo que allá nunca lo estuve-, al terruño de palmeras y de emociones que no caben en el alma, a mi casa, a mi gente, a cielos y reinas.
Sé que Leongino, en el Bronx, Miguel Ángel en Ohio, Ricard en Illinois, Cristino en las tupidas selvas de Costa Rica y Oscar Pelanga, convaleciente en la Patria Chica, coincidirán solidariamente con mis nostálgicos sollozos. Papomena en Coral Gables, -cámara al ristre, pero melancólico-, y Ramón Helena, monitoreando el mundo desde su aldea virtual en el laboratorio digital de Montecristi, también entenderán mis motivos.
Triculí y LaXclusiva estarán dándose vida, siguiendo las incidencias playeras, los ‘ronconciertos’ artísticos y los más recientes bochinches del mundillo musical. Amaro estará atrapando voluptuosas curvas de lo mejor de nuestro patio para agradarnos –a todos- la vista. Y, de paso, estará tomando notas de las andanzas del ‘mondonguero’ o cualquier otra sabrosa infidencia cultural para sorprendernos más adelante con su ingeniosidad y picardía.
Lo demás: operativos de auxilio, estadísticas de Semana Santa, Las Siete Palabras y campaña política proselitista solapada, se la repartirán los jerarcas de la comunicación –esa es su misión!-; Todo ello junto a los denodados esfuerzos del COE, los abnegados muchachos de la Defensa Civil y la Cruz Roja y los operativos de la Z-101, por llevar salud, seguridad y sana diversión a la ciudadanía que abarrota las playas, balnearios y sitios de goce y descanso y transita por caminos y carreteras del país en estos días.
Mientras, yo sigo aquí, oteando hacia el sureste, en donde están mis múltiples quereres, añorando yaniqueques de los que hacen en Boca Chica y Najayo, pesca’o con coco de Samaná y un jarro bien grande de habichuelas con dulce, con batata, casabe y galletitas con crucecitas, pa’afincá. Y claro, la procesión hasta el Cristo del Perdón, tempranito en la madrugada, en Dajabón, para expiar pecados y aplacar veleidades.
Aquí, no se ve nada d’eso: tiendas abiertas, un bullicio infernal, gentes persiguiendo sueños con un pie aquí y el otro allá. Y todas, deambulando, con el alma contrita y una huella de nostalgia impresa en el triste rostro.
Es la vida; es NUESTRA vida.
Por mi parte, con el ánimo lleno de dominicanidad, miraré desde lo alto de la ventana de mi cuarto piso y transportaréme hacia mi terruño, al cielo inmenso y cálido de la Patria mientras veo el último video de Santo Domingo Invita; Sólo así seré feliz. El momento llegará, del reencuentro. Siempre llega!!
Que Dios bendiga y cuide a mi pueblo en esta Semana Santa que finaliza!!
Abril 3, 2010. 1:51 p.m. NYC.
por Sergio Reyes II

Solo hay que verla una vez para quedar prendado de ella; escucharla, conocer de sus propios labios y en el tono franco y desenfadado que le caracteriza las mil y una historias de increíbles vivencias y andanzas que han revestido su vida con ribetes de leyenda. Y, por sobre todo, disfrutar –acompañado, claro está, de una buena pareja- de uno de los contagiosos y encendidos merengues que con virtuosismo sin igual sólo ella sabe interpretar.
Y es que cuando ella empuña el acordeón, la explosiva energía que inunda sus venas brota, como río desbordado y sale a flote convertido en furibundas notas musicales con las que se expresa todo el coraje, el dinamismo y la pasión de la legendaria Línea Noroeste de la República Dominicana.
En sus manos, el acordeón experimenta estertores subliminales y sus prodigiosas pulsaciones arrancan contagiosas tonalidades que crispan el espíritu y nos obligan a seguir el compás. Las descargas emocionales que afloran sin tapujos arropando su vibrante anatomía se asemejan al desbocado tropel de corceles en estampida y la avasallante sensualidad que domina cada espacio de su cuerpo se patentiza en su máxima expresión en la cintura, por medio de furibundas, atrevidas y voluptuosas contorsiones y sacudidas que recuerdan la inocente picardía de las mariposillas que inundan con su belleza y colorido los campos de La Línea al despuntar la primavera.
Como La Vieja Fefa le bautizó una leyenda del folklore dominicano; Fefita La Grande le endosaron más tarde sus manejadores, siguiendo esquemas mercadológicos de promoción discográfica y, para no quedarse atrás y reivindicar su bien ganado espacio en asuntos de carisma y aceptación en el gusto popular, ella misma se autodefinió como La Mayimba y así se ha quedado, reinando en el corazón de los dominicanos.
Y con coraje, pasión y atrevimiento, aquella niña que un buen día arrebató el acordeón de su progenitor y pulsó las primeras notas de un merengue liniero, escaló a las alturas y se labró un espacio en el cariño del pueblo y la memoria histórica del folklore dominicano.
Como Manuela Josefa Cabrera
Taveras aparece registrado su nombre en las actas oficiales. Yo, prefiero
nombrarla Fefita: un valeroso ejemplo del temple de la mujer noroestana.
Siendo, como lo es, el producto de una cultura, una región y una época muy
particulares, Fefita ha ido marcando el fulgurante camino de su carrera con
destellos que la posicionan como una artista incomparable en materia de
folklore. A ello agrega las facetas de su chispeante personalidad, que la han
colocado en un lugar privilegiado en el cariño de su pueblo.
Habiendo escalado desde el seno de una humilde familia del entorno rural de la provincia Santiago Rodríguez, esta virtuosa del acordeón y el gracejo popular se fue ganando el aprecio de los seguidores del 'perico ripiao’ o ‘merengue de monte adentro’, gracias a la empatía que sintió desde niña por las interpretaciones folklóricas y a pesar de ser éste un género tradicionalmente liderado por hombres, Fefita supo abrirse camino en la interpretación de este popular ritmo gracias a su dedicación, la sabia elección de los temas, la debida asesoría en materia musical y, más que nada, por su soberbia y magistral interpretación y pulsación de las teclas del acordeón.
Revestida de tales cualidades, esta expositora del merengue ha brillado por décadas, codeándose con grandes figuras del arte popular en las diferentes vertientes del merengue, la bachata y otros géneros musicales y ha sabido mantenerse a flote en un medio que, como las aguas turbulentas, a veces está infestado de pirañas y tiburones impulsados por la envidia y la falsedad.
Esa entrega sin límites al género musical que enerva el ánimo de las multitudes le ha permitido aprender que la calidad está muy por encima del efecto ‘milagroso’ -pero pasajero e irreal- del bisturí o del uso innecesario de retocados calendarios que solo incitan al morbo o las críticas malsanas.
Manejándose en todos los escenarios con naturalidad y su chispa personal, sus salidas jocosas y repentinas, su sentido del humor y la seguridad en sí misma, la ‘Vieja Fefa’ ha demostrado que le adornan sobrados méritos para ostentar el sobrenombre de La Mayimba. Siendo así, no es casual que se haya posicionado como la más respetada y auténtica merenguera dominicana y exponente sin igual del ritmo vernáculo, en el país y en el extranjero. Esto le ha llevado a ser tomada en cuenta para figurar en películas, videos y cortometrajes y más recientemente, le hemos visto codeándose de tú a tú con algunas de las divas de la pantalla chica en programas de panel y de variedades, aspectos que la proyectan como una incomparable representante del temple y coraje de la mujer dominicana.
Esas inigualables condiciones le han hecho merecedora de un sinfín de reconocimientos, en diversos escenarios tanto en el país como en playas distantes y le han entronizado en el gusto de las grandes mayorías populares.
Es por ello que, con premiaciones o sin ellas, sin necesidad de someterse al tamiz de unos cuantos, sin componendas ni conveniencias del momento, hace tiempo que Fefita la Grande forma parte indisoluble del sentir del pueblo dominicano, y ese, para que nadie se llame a engaños, es el Gran Soberano.
Por ello, ante esa prodigiosa
mujer, como orgulloso liniero, hoy me inclino, reverente!!
sergioreyII@hotmail.com
El Titiritero
Sergio Reyes II
Manipula voluntades. Vierte de manera habilidosa sus criterios en forma, a veces tan sutil, que quiere parecer divina y otras veces furibundo, como salidas del más ordinario mortal, para, al final, imponer sus posiciones en el seno de organismos y entidades.
Maneja a su antojo vidas y actitudes; coarta el libre pensamiento, castra aspiraciones libertarias y la posibilidad de cambios concretos que requiere la sociedad.
Incursiona en todas las áreas, prevalido, como cree estarlo, de una patente de corso que le faculta para hurgar con sus metiches narices e hincar sus afiladas uñas en asuntos que atañen a la autodeterminación y el libre albedrío del individuo, tal y como está consignado en los sagrados e inalienables derechos de la humanidad.
Con ardides, argucias, artimañas y chantajes empuja la aprobación de acuerdos y decisiones o la promulgación de leyes; y cuando las conveniencias determinan lo contrario, como por arte de prestidigitación, se concretiza el ‘milagro’ del engavetamiento eterno de las medidas propuestas, hasta caer en el agujero sin fondo y el polvo del olvido.
Y lo que bien pudo haber sido un esbozo de reglamentación o pieza legal, mediante la cual importantes sectores de la población hiciesen sentir su parecer, termina arropado por la desidia y el desinterés o peor aún, desestimado y rechazado de manera definitiva.
Con estilo sutil, ensayadas poses y amañadas intenciones, deja bien claros sus objetivos, luego de lo cual, se retira al regalado palacete que hace las veces de Olimpo, a esperar las decisiones que han de tomar sus marionetas.
Y éstos, pobres seres sin voluntad, pusilánimes de espíritu, aferrados al confortable status de un cargo y las ventajas de la impunidad e inmunidad que se derivan de éste, acuden como dóciles corderillos, a concretizar con su voto, sus disposiciones, sentencias o medidas oficiosas aquello que está más a tono con las aspiraciones o directrices recibidas.
Voluntades nefastas, que se mueven en los entretelones del poder, que susurran opiniones y acuerdos de aposento, inducen la redacción de leyes, decretos, resoluciones, … y prohibiciones.
Y nos queda un amargo pesar al observar la forma grosera en que se pisotean los derechos y libertades del simple ciudadano.
Y quisiéramos pensar que la desafortunada e injusta prohibición que impidió la participación de dos comparsas de Piro Antonio Espinal en el recién celebrado Desfile Nacional de Carnaval 2010 en representación de Bonao, no ha sido más que un caso aislado, tomado, quizás, de manera inconsulta, sin el conocimiento expreso de los máximos incumbentes del Ministerio de Cultura.
Y es que resulta cuesta arriba pensar que un intelectual de la talla y condiciones de José Rafael Lantigua, con todo un historial del lado de la defensa de la cultura nacional y sus más fieles e idóneas expresiones, se constituya en censor y propulsor directo –o, en su defecto, cómplice por omisión- de la ejecución de una medida grosera, que vulnera el libre derecho del pueblo a expresarse, por medio de comparsas, carrozas y caracterización de personajes, que muestran lo que piensa la gente sobre sus gobernantes, sus dirigentes, la sociedad en sí misma o un hecho casual que concite el interés, la hilaridad, la condena o la aprobación de la ciudadanía.
Y de repente nos asalta la inquietud por conocer el parecer de figuras de la talla de Dagoberto Tejeda, José Castillo y Xiomarita Pérez, entre otras personalidades que ocupan posiciones cimeras en el área del folklore, el montaje del carnaval y la proyección y defensa de la cultura nacional, en sentido general.
Y me detengo en estas reflexiones porque pienso –quizás asumiendo una actitud simplista e idealista- que personas del relieve de las mencionadas no deben echar por la borda un historial de probidad, honestidad y defensa intransigente de sus principios a cambio de cargos y salarios pasajeros que, en la mayoría de los casos, solo sirven para dañar reputaciones.
Independientemente de que estemos o no de acuerdo con el mensaje directo o velado que constituye la razón de ser de las comparsas “Titiritero” y “Comprando a Cinco y soltando a Diez”, elaboradas de manera magistral por Piro Antonio Espinal -un entusiasta artesano y trabajador cultural oriundo de Bonao-, la acción mediante la cual se concretizó el impedimento de que éstas participasen en el desfile del carnaval nacional del pasado fin de semana en el malecón de Santo Domingo, se constituye en una acción grosera y draconiana, impregnada de ribetes dictatoriales propios de regímenes en donde prima la intolerancia y la sinrazón.
Ante estos asomos de mandonismo y de irrespeto a las libertades y derechos del ciudadano, nunca será ocioso recordar que el clima democrático que impera en nuestro país en el presente no es un regalo de nadie en particular o de gestión de gobierno alguna, sino que es el resultado de grandes jornadas de luchas en un sendero plantado de mártires y heroísmo, protagonizadas por el pueblo en su conjunto. Las conquistas y libertades obtenidas al fragor de esas luchas no han de ser desconocidas, conculcadas ni irrespetadas por ninguna autoridad, sea cual fuere su jerarquía y mucho menos basados en la excusa pueril de evitar ofensas o herir hipersensibilidades con aires de divinidad.
El carnaval es un vistoso y creativo medio de expresión y constituye una pieza importante del patrimonio del pueblo dominicano; en ese contexto, la libre participación del ciudadano común en este evento no puede ni debe estar coartada ni condicionada por el parecer de unos cuantos.
Ante esta injusta y desafortunada medida, que llena de indignación a las personas sensatas, por respeto a los amantes del carnaval y a la comunidad de Bonao, y en aras de prevenir consecuencias negativas que afecten la brillantez y lucimiento de futuros montajes de este importante evento, pienso que lo menos a que se podría aspirar es a que se ofrezca un desagravio público al valioso ciudadano Piro Antonio Espinal, encaminado por las mismas instancias que urdieron o intimaron su exclusión del carnaval 2010.
Y, para finalizar, pienso que el movimiento cultural de nuestro país debe sacudirse de su aparente letargo y dar un paso al frente, ante la ocurrencia de acciones odiosas y retardatarias como la que hoy nos ocupa.
Hace mucho tiempo que todos conocemos al Titiritero y venimos padeciendo sus ardides, exabruptos y poses dictatoriales. Todo indica que en el curso del desarrollo de este desagradable sainete iremos descubriendo a las marionetas a través de las cuales aquel se expresa y manifiesta.
Vade retro!!
Con Ulises Regino en el recuerdo
Sergio Reyes II

Hace unos días despertamos horrorizados con la infausta noticia de que en la noche de la víspera una vida valiosa había sido segada mientras se perpetraba un atraco en un establecimiento comercial del sector capitalino de Ciudad Nueva. La reseña indicaba que los desalmados delincuentes no tuvieron miramientos en acribillar a balazos a uno de los parroquianos que se encontraba en el interior de la bodega (colmado), quien, al parecer, se resistió al atraco y tal vez quiso interceder en apoyo de los dueños del establecimiento u otras personas presentes.
La identificación de aquel valeroso ciudadano fallecido y el preocupante derrotero que viene observando en los últimos años el clima de preservación de la seguridad ciudadana y el respeto a las libertades públicas en el país, deben mover a hondas reflexiones a todo aquel que tenga una pizca de aprecio por su terruño y el sostenimiento de nuestra endeble democracia.
La vida, en todas sus manifestaciones, debe ser motivo de alegría y satisfacción; su preservación debe ser compromiso de todos y la supresión de ésta por vías y medios ajenos al decurso natural del proceso biológico por el que todos hemos de transitar debe ser motivo de rabia e indignación.
En lo personal, por más de una razón, la muerte de Ulises Regino Lantigua, a manos de una banda de delincuentes de la peor ralea, nos conturba el espíritu y nos llena de profunda congoja.
No vamos a destacar las descollantes cualidades que adornaban a este ciudadano, en su entrega sin dobleces a la militancia política y a la defensa de las mejores causas del pueblo dominicano. Con suficiente propiedad y sin menoscabo ya lo ha hecho Reynaldo Pared Pérez -representante de la colectividad partidaria a la que pertenecía Regino-, a quien le correspondió resaltar las valiosas condiciones del fallecido así como el hondo pesar que embarga al PLD y sus miembros debido a esta lamentable pérdida.
No pretendo suplantar el papel que le corresponde a la Universidad Autónoma de Santo Domingo –UASD-, institución a la cual el finado estuvo ligado en una etapa importante de su vida, desempeñando diferentes posiciones administrativas y en donde siempre se destacó como fiel defensor de los principios filosóficos de esa alta casa de estudios y soldado de primera fila como defensor y propulsor intransigente e inflexible de las reformas e implementación de iniciativas en bien de la institución académica.
Seguro estoy que la familia uasdiana y sus actuales autoridades le habrán rendido por los canales correspondientes, sin regateos, mezquindades banales ni sectarismos trasnochados, los reconocimientos a los que se hizo merecedor, y así se lo habrán hecho saber a sus familiares inmediatos y demás deudos.
No queremos evaluar el descollante papel jugado por Ulises Regino en pro de la ornamentación del campus de la UASD, su jardinería, rescate y establecimiento de áreas de descanso y estudio, que convirtieron el perímetro de la Academia en una especie de santuario ecológico de preservación y desarrollo de variadas especies de la fauna y la flora, matizado con vistosos jardines y estructuras ornamentales hábilmente establecidas como remanso visual y espiritual. En estas tareas, Regino concitó el entusiasmo y la colaboración del Maestro Haffe Serrulle –quien ocupó el cargo de Secretario General de la institución en la época a que nos referimos- y el eminente naturalista Profesor Eugenio de Jesús Marcano (Qepd), entre otros, quienes le apoyaron en sus proyectos ecológicos y ornamentales y le diligenciaron el apoyo logístico necesario para echar adelante lo que para algunos era una utopía.
Los robustos y espigados exponentes de las diferentes especies ornamentales introducidas y diseminadas en todo el campus central de la UASD, las diversas variedades de aves que establecieron desde entonces su hábitat en los citados terrenos y las múltiples especies florales sembradas por doquier y que, a pesar de ciertos descuidos coyunturales, todavía engalanan las calles y veredas con su lozanía, simbolizan, en el presente, el más vivo ejemplo de las oportunas medidas tomadas por Regino -a pesar de las disidencias- en aquella época y constituyen a la vez un simbólico legado a su memoria.
En los últimos años, luego de
agotar un extenso periodo de labores en el centro académico, le vimos entregado
por entero a labores de limpieza y acondicionamiento de playas y balnearios,
como parte de un plan general orquestado por el Ministerio de Turismo, entidad
estatal dirigida en la actualidad por Francisco Javier García. Con su inagotable
energía y habilidad para dirigir contingentes humanos, le vimos encabezar
extensas jornadas de trabajo en las playas del litoral costero del norte y
noroeste del país y en otros puntos de la geografía nacional y en sus actos y
ejecutorias resaltaba la gran pasión con que se entregaba a las actividades en
las que entraba en contacto con la naturaleza.
Una acción aviesa y deleznable nos ha dejado sin la presencia vigorosa, afable y
solidaria de Ulises Regino Lantigua. En mis recuerdos siempre permanecerá como
la persona con la que se podía disentir sin que ello fuese obstáculo que
impidiese debatir, en tono franco y abierto, hasta llegar a soluciones y
acuerdos que beneficiasen a las mayorías.
Quedará, también, como el contendor en las lides sindicales o de política partidaria que nunca apeló a trapisondas ni golpes bajos para defender sus posiciones, una persona de mentalidad liberal con la que se podía conversar sobre casi cualquier tema y que, a pesar de estar ubicado en la acera del frente, siempre fue un leal colaborador y enlace de confianza en tareas delicadas y de envergadura, encaminadas por la gestión sindical en la que hube de formar parte en los años 1982-1984, al frente de la otrora pujante Asociación de empleados Universitarios –ASODEMU-.
En aquellos años de efervescencia política, sindical y estudiantil, en que la Patria se debatía, acogotada por las desaforadas exigencias e imposiciones del Fondo Monetario Internacional –FMI-, desechando su condición de Mayordomo General –Interino- de la UASD, cuantas veces fue necesario Ulises Regino supo dar un paso al frente y convertirse en ‘guardia raso’, chofer, propagandista, mano derecha y, en algunos casos, guardaespaldas, al servicio de aquel abigarrado equipo de bisoños dirigentes sindicales que se entregaron en cuerpo y alma a la defensa de los intereses de los trabajadores, tanto dentro como fuera de la institución académica. Haciendo mutis de su investidura como funcionario medio del centro de estudios y sin importar riesgos ni consecuencias, continuamente acompañó a los miembros de la directiva sindical en marchas, procesos huelgarios y otras jornadas de lucha reivindicativa.
Y en algunas ocasiones en que
las confrontaciones socioeconómicas exigían la participación de ASODEMU junto al
conglomerado sindical en jornadas de alcance nacional, haciendo galas de una
inestimable muestra de coraje y de solidaridad, sorteando los peligros de la
noche y la acechanza de los mecanismos de seguridad del Estado, la mano diestra
y segura de Ulises Regino empuñaba el timón de la destartalada furgoneta
asignada por aquel entonces a la directiva del sindicato como medio de
transporte –a la que popularmente se había bautizado como “La Bota pinchos”- y
nos depositaba en la seguridad de nuestros hogares y el calor de nuestras
familias, para regresar entonces a su redil, solo, pero con la satisfacción del
deber cumplido.
Esa era la naturaleza de ese ser inmenso que en vida respondió al nombre de
Ulises Regino Lantigua: solidario, abnegado, Leal; Trabajador a carta cabal. Así
permanecerá en nuestros recuerdos.
El salvaje crimen perpetrado
en una persona de tan elevadas cualidades no debe quedar impune. La sociedad
dominicana exige una sanción ejemplarizadora para los culpables de este
bochornoso hecho y que se detenga, de una vez por todas, la escalada
delincuencial que amenaza con echar por la borda la estabilidad social que
tantos sacrificios nos ha costado.
Descansa en paz, camarada, hermano, amigo, Ulises Regino Lantigua!!
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